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*Autor para correspondencia: Dayami Gutiérrez Vera Correo electrónico: dayamigvera@infomed.sld.cu
Recibido el 29 de diciembre de 2022. Aceptado el 09 de febrero de 2023.
Rev. CMV. 2023;1(1-3):e007 e-ISSN: 2958-9533 5
La equidad y la justicia social, con el
razonamiento lógico y el juicio crítico, permite
que la toma de decisiones tenga un enfoque
eficaz y eficiente sobre el nivel de salud de
individuo, familia y comunidad. Decisiones que
no deben operar de manera aislada, sin una
visión e información compartida o un plan de
ataque coordinado.
Cofiño,5 afirma que es conocida la importancia
que tiene el lugar donde nacemos y crecemos,
el modo en que nos relacionamos y nuestras
condiciones de vida en nuestra salud. La salud
y el bienestar de las personas y de las
comunidades dependen de las circunstancias
sociales, ambientales, económicas, políticas,
culturales, educativas y geográficas y
sanitarias del lugar donde viven. La
distribución desigual de estos factores genera
desigualdades en salud que pueden ser
evitadas.
El planteamiento de Cofiño5 se relaciona con
los determinantes sociales y de salud. La
capacidad para el procesamiento de
información en salud con el uso de los SIS, y
la interpretación de la información, en tiempos
de pandemia del virus SARS-CoV-, permite
evaluar la influencia de los determinantes, a la
hora de planificar intervenciones que tengan
un amplio impacto en mejorar el bienestar
individual y colectivo.
Autores como Benjamin,6 y Ticona,7 en el
contexto de los determinantes sociales y de
salud, plantean que es fundamental centrarse
en la preparación del sistema de salud con la
participación comunitaria, para proteger la
salud de toda la sociedad. Los determinantes
sociales y de salud según Lalonde,8 son:
estilo de vida: es el determinante que
más influye en la salud y el más modificable
mediante actividades de promoción de la salud
o prevención primaria (drogas, sedentarismo,
alimentación, estrés, conducción peligrosa,
mala utilización de los servicios sanitarios);
biología humana: este determinante se
refiere a la herencia genética que no suele ser
modificable con la tecnología médica
disponible (constitución, carga genética,
desarrollo y envejecimiento);
sistema sanitario: es el determinante
de salud que más recursos económicos recibe
para cuidar la salud de la población (mala
utilización de recursos, sucesos adversos
producidos por la asistencia sanitaria, listas de
espera excesivas, burocratización de la
asistencia);
medioambiente: contaminación del
aire, del agua, del suelo y del entorno (física,
química, biológica, psicosocial y sociocultural).
Ante la nueva realidad, la batalla contra la
pandemia ha llevado al mundo a una alta
mortalidad de vidas humanas. También ha
impactado de forma desfavorable en la
economía y la sociedad. Es necesario lograr la
excelencia en los servicios y la sostenibilidad
de los sistemas de salud que modifiquen el
estado de salud del individuo, familia,
comunidad, población, entorno y sociedad.
Amenares9 y Martin10 plantean que, durante
una pandemia, más que en ninguna otra
situación de salud pública, los SIS juegan un
papel significativo. Brindan los datos y la
información necesaria a la velocidad que la
situación lo requiere. Asimismo, son la clave
para disponer de evidencia, tomar decisiones
lo más informadas posibles y adecuar políticas
que permitan una mejor inteligencia en
acciones de salud.
Los decisores deben ganar conciencia en la
realidad que se vive en la etapa de pandemia,